KiwiMan
Había dejado en el tintero a mi gran amigo Lucerillo, que debido a la ingesta sostenida de kiwis ha sufrido una saludable apertura de mente, por decirlo de alguna manera. El el fondo siempre ha estado loco, desde aquellas maratónicas improvisaciones en las que oíamos salir de la batería maullidos de gato junto a su set de instrumentos culinario-musicales (cucharas,tenedores,tapas de ollas,batidoras manuales) aportando la rítmica precisa para las divagaciones auditivas en las que creábamos mundos, descubríamos mundos, como dice él mismo, universos imaginados.
Ahora nos envía sus aventuras exploratorias desde la fértil Nueva Zelanda.
Salut KiwiMan, miaauuuuuuuuu..........


Ahora nos envía sus aventuras exploratorias desde la fértil Nueva Zelanda.
Salut KiwiMan, miaauuuuuuuuu..........




