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jueves, junio 09, 2005

Shileeenoooo

Una calurosa madrugada caminando por la Calle del Angel, donde la calzada lleva inscriptas citas de autores españoles de distintas épocas, y las veredas están atiborradas de bares, restaurantes, pubs, disco-pubs, y etcéteras.
Gente caminando en ambos sentidos, turistas y residentes, latinos, europeos, y gringos, muchos gringos, o quizás no tantos, pero más notorios por su manía de hablar demasiado fuerte.
Un segundo antes de botar la colilla de mi cigarro, un tipo de aspecto levemente rapero: jockey, pantalones anchos, zapatillas, me mira y me hace un gesto como para pedirme la cola, pero demasiado tarde, porque ésta ya está en el suelo. El individuo me sigue mirando y dice "¿me dejas un cigarro?", le digo que no tengo. Entonces, casi como con malicia y sólo por joder me dice "me dejas fuego?".
Como uno aprende al trabajar en ventas, la insistencia siempre brinda sus frutos, le asiento con la cabeza y meto mi mano en el bolsillo trasero de los jeans para sacar el mechero Bic, se lo paso, y se aleja unos pasos con el mechero y un cigarro en la mano que no sé de dónde ha sacado, una vez más así como por joder, así como desafiante..., debe tener unos 24 años.

"Oye, entonces me dijo otra vez lo mismo, pero yo ni lo pesqué", dice mirando a uno de dos amigos que lo esperaban un poco más abajo, mirando la escena. Este huevón es chileno, pensé yo.
Entonces encendió el cigarro y se acercó a devolverme el mechero, viendo que yo no me alejaba mucho de él y que ni de coña lo iba a dejar cagarme con el encendedor, por lo que lo miraba como diciendo yo soy más pillo que vos.
Cuando me miró para agradecer, le dije, "¿Erís chileno?". Durante 3 segundos el tipo se quedó congelado, pero luego reaccionó y con cara aún de sorpresa me dice, "sí y tú?". "Obvio", le respondí sonriendo, entonces se rió y se me acercó estirando la mano, "oh qué buena loco, yo soy Juancho, y cómo cachaste?", invento el nombre porque no lo retuve, nunca retengo los nombres de las personas hasta tres o cuatro veces que pregunto, pero creo que eso era. "Puta, por la forma de hablar pos hueón", dije.

"Oye!!, Gonzalo, ven, ven, cacha, el loco es chileno, ven, ven...!". Gonzalo, un tipo de estatura media con lentes sobre la cabeza, y una polera gris media apretada que marcaba un tórax y brazos trabajados, subió unos pasos hacia donde estábamos, dejando al chico rubio de melena crespa que estaba con él. Me estiró la mano, y en un perfecto acento español me dijo su nombre y me preguntó que cómo nos habíamos dado cuenta de la compatriotisidad. "Por el acento...", dije con tono de obviedad, mientras en su cara se veía que se daba cuenta de la obviedad de su pregunta.

Palabras vienen , palabras van, las típicas inquisiciones de los que se reconocen compatriotas en el extranjero, y Juancho me dice, viendo que los otros dos ya querían seguir camino, "vamos a La Comedia, vamos a tomarnos algo pos, buena onda....".

CONTINUARÁ...